Cómo empezar la DIETA KETO primera semana


La dieta keto o cetogénica es de las más populares e implementadas en el mundo moderno tanto para bajar de peso como mantener un cuerpo vital y saludable.


Son muchos los beneficios que aporta esta dieta a nuestro organismo y a nuestra vida en general, ya que posee usos tanto en la medicina, aplicada a enfermedades neurológicas como así también diferentes tipos de cáncer y por supuesto, a usos estéticos.


Una dieta cetogénica, como su nombre lo indica, busca alimentar al organismo - incluyendo al cerebro - con grasa, reemplazando así la principal fuente de energía moderna que es el azúcar. De este modo nuestro cuerpo entra en cetosis, un proceso por el cual nuestro cuerpo comienza a alimentarse de las grasas que tenía guardadas.




Recomendaciones para empezar la dieta keto

Si decides comenzar la dieta keto debes tener en cuenta que para poder entrar en el estado de cetosis es necesario eliminar los carbohidratos de tu dieta, al hacerlo, tu cuerpo comenzará a utilizar las grasas como fuente principal de energía.


Eliminar los carbohidratos puede ser algo difícil, pues en la actualidad casi todos los productos alimenticios ultraprocesados los contienen, ya que es una forma muy económica de darles sabor, consistencia y hacerlos más adictivos.


Pero recuerda que, al eliminar los carbohidratos de tu vida, no solo estarás alcanzando tu peso ideal, sino que además sumarás muchos beneficios para tu salud, ya que el consumo de estos está vinculado a diferentes enfermedades como obesidad mórbida, diabetes, colesterol y mal funcionamiento del corazón.




Consejos para iniciarse en la dieta cetogénica

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de comenzar con la dieta keto o cetogénica es que resultará clave que elimines todos los carbohidratos de tu casa. Así que es recomendable que limpies tus alacenas y heladera.


Puedes optar por regalar todos aquellos productos con carbohidratos como pasta, arroz, lentejas, garbanzos, frijoles, avena, harina de trigo, harina de centeno, harina de maíz, bollería, snacks, frutas, verduras que crecen debajo de la tierra, leche de vaca, yogures azucarados y refrescos.


En caso de que prefieras no regalar estos alimentos, será mejor que comiences la dieta cetogénica una vez los hayas consumido todos y tu casa se encuentre libre de carbohidratos. De esta manera evitarás caer en tentaciones y atracones y facilitarás mucho el proceso de acostumbramiento del cuerpo a este nuevo estilo de vida.




Compras keto inteligentes

Una vez tu hogar se encuentre libre de carbohidratos, será momento de abastecerlo de los alimentos clave para una alimentación cetogénica.


A la hora de hacer tus compras piensa que tus platos deben estar compuestos de grasas como la grasa y piel propia de las carnes, los huevos y la mantequilla, aceite de oliva y de coco extra virgen, aguacates, quesos y frutos secos, pescados y semillas. Además, es necesario sumar proteínas, por lo que las carnes, crema de leche, huevos, quesos y semillas no deben faltar. Por último, necesitarás incluir fibra a tus platos, entonces sumar verduras de hoja verde, brócoli y coliflor, tomate y pepino, morrones y algunos frutos rojos será importante.




Cómo elegir los alimentos

Para evitar complicaciones, la mejor manera de elegir los alimentos al iniciarte en la dieta keto es optando siempre por alimentos enteros, frescos y en su estado original. De esta manera te asegurarás de que no contengan azúcar, almidones ni demasiado sodio.


Por lo tanto, a la hora de hacer tus compras, es preferible que elijas carne molida en vez de hamburguesas, pollo con su piel en vez de pollos sazonados, pescados crudos en vez de ahumados, huevos enteros, mantequilla clarificada o ghee, aceites extra vírgenes, frutos secos y semillas enteras y verduras con su cáscara.




Platos con propósito

En el momento de armar tu plato recuerda que el mismo debe contener una fuente de grasa, una de proteína y otra de fibra proveniente de los vegetales. Puedes condimentar tus comidas con sal, orégano, cúrcuma, verdeo, cilantro y perejil, ají y pimienta.


Al momento de elegir los condimentos, al igual que como el resto de los alimentos, prioriza los originales y casi en su estado original, como los antes mencionados y también la canela, el jengibre y la nuez moscada. En el caso del comino o el pimentón en polvo, estos suelen tener almidones y espesantes ricos en carbohidratos, por lo que es mejor evitarlos.