Qué efectos físicos, mentales y emocionales podrás percibir con la dieta keto


La dieta cetogénica o Keto, se trata de una dieta que utiliza las reservas de grasa para bajar de peso. Por lo tanto, la premisa es eliminar la mayoría de los hidratos de carbono que ingerimos en nuestras dietas normales y suplantarlos por proteínas y grasas de calidad.


Para que se produzca la cetosis, que es un estado metabólico durante el cual se producen cuerpos cetónicos, hay que eliminar los carbohidratos. Estos componentes cetónicos son producidos por nuestro organismo para usarlos como fuente de energía cuando los hidratos de carbono se reducen. De esta manera se comienzan a oxidar una cantidad elevada de lípidos, y así bajamos de peso.


Al comer tan pocos carbohidratos, el organismo deja de tener glucosa como combustible. Entonces el hígado comienza a disolver la grasa en cuerpos cetónicos y los usa como fuente de energía.



Estos son los efectos físicos, mentales y emocionales que podrás percibir gracias a la dieta Keto


La exaltación del estado de ánimo es algo que muchas veces podemos dominar si sabemos como. Y aquí es donde entra la dieta Keto.


Sabemos que tanto el azúcar como las harinas refinadas suelen ser hasta adictivas en muchos organismos. Pero también, se trata de una fuente de energía muy accesible y que genera sensación de saciedad. Por eso las elegimos sin saber el daño que le podemos estar causando a nuestra mente, ya que estas generan exaltación.


Las personas que llevan una dieta rica en carbohidratos suelen sufrir no solo de sobrepeso, sino también de problemas para dormir. Esto sumado a lo primero, las hace muy proclives a padecer depresión o bajos estados de animo. Esta sintomatología se convierte en un circulo vicioso de sedentarismo, consumo y culpa.


Respecto a la influencia de la dieta cetogénica en el cerebro, la Dra. Georgia Ede, una psiquiatra de Estados Unidos estudiosa de los efectos de la comida en la salud del cerebro, explica que hay una fuerte conexión entre las tasas en aumento de trastornos mentales y las epidemias de obesidad.


La Dra. Ede cree que los principales factores desencadenantes de los trastornos del cerebro son el alto consumo de carbohidratos refinados como harinas, repostería, bollería, comida rápida y alimentos refinados y procesados.


Para ella, los carbohidratos refinados y aceites industriales refinados son activadores muy potentes de inflamación y oxidación. Y sabemos que muchos trastornos de salud mental están vinculados muy estrechamente a la inflamación y oxidación, al igual que muchas enfermedades físicas.


Según la doctora, abandonar los carbohidratos procesados, los aceites refinados, los cereales y las legumbres por una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas o cetogénica puede mejorar la salud mental. De la misma forma que hacerlo puede revertir la diabetes y promover la pérdida de peso.



Cetonas y Alzheimer


Se sabe desde hace tiempo que el cerebro puede usar dos fuentes de energía para sus necesidades energéticas: la glucosa o las cetonas. La glucosa es el producto de degradación de los carbohidratos que comemos, mientras que las cetonas son el producto de la degradación de la grasa a ácidos grasos. Alimentar al cerebro de cetonas ayuda a prevenir el Alzheimer.


Evitar la inflamación crónica


Un efecto positivo de la dieta Keto es la disminución de las hormonas que estimulan el apetito, como lo son la insulina y por lo tanto poder bajar de peso. Como así también bajar la inflamación.


Justamente, algunas investigaciones indican que la inflamación crónica y los elevados niveles de glucosa en la sangre pueden tener un rol importante en la aparición de algunas formas de cáncer.


Aumentar el rendimiento


La dieta cetógénica es potencialmente efectiva para evitar la depleción de glucógeno y aumentar así el rendimiento o reducir la fatiga durante el ejercicio.


Como para dar un ejemplo, un estudio publicado en la prestigiosa revista Metabolism evaluó a un grupo de deportistas de resistencia que habían seguido una dieta cetogénica durante doce semanas, en comparación con otro grupo que siguió una dieta alta en carbohidratos. Los resultados mostraron que tras la dieta cetogénica, el consumo de grasas durante una prueba de 100 km en bicicleta fue mayor, y además estos deportistas consiguieron un mayor rendimiento.