Beneficios del consumo de caldo de huesos en tu dieta



Seguramente ya has escuchado hablar sobre el caldo de huesos. Y es que esta preparación muy antigua e incorporada en la alimentación cotidiana de diversas civilizaciones es realmente maravillosa para nuestro organismo. Por eso, hoy te contaremos todo acerca de los beneficios del consumo de caldo de huesos en tu dieta, ya sea que estés manteniendo una vida cetogénica o no.

El caldo de huesos es una especie de sopa que se prepara con huesos, cartílagos, carne y piel de diversos animales que utilizamos para el consumo alimenticio, tales como la vaca, el cerdo, el pavo o la gallina.

Al hervir entre una y dos horas, estas partes del animal comienzan a liberar todas las sustancias que lo conforman, dejando en el agua el alimento perfecto para nuestro propio organismo.

A su vez, a este líquido espeso que quedará producto del hervor de las diferentes partes del animal como sus patas, por ejemplo, muchas personas, inclusive nuestras abuelas seguramente, le agregan verduras y condimentos para realzar su sabor.


Caldo de huesos y ayuno intermitente

Si estás haciendo ayuno intermitente, puedes consumir caldo de huesos siempre y cuando este no contenga sal ni elementos sólidos, es decir, puedes beber solamente el líquido.

Ahora bien, si tu caldo de huesos está condimentado, contiene sal y algunos trozos de verduras o incluso de carne, pues será la mejor opción para romper tu ayuno, ya que te ayudará a digerir mejor los alimentos que consumas después y reparará tus tejidos internos.


Beneficios del caldo de huesos

El caldo de huesos es conocido hoy en día y se ha puesto de moda ya que es extremadamente rico en colágeno.

El colágeno, es la proteína fundamental de nuestro cuerpo y la que más presente se encuentra en él. Si bien nosotros mismos podemos generar colágeno, a medida que crecemos, principalmente luego de los veinticinco años, comenzamos a perder la capacidad de generación de esta proteína.

Cuando nuestra producción de colágeno baja, es cuando comienzan a doler nuestros huesos, articulaciones y músculos; a padecer enfermedades derivadas de la inflamación, tales como aquellas que terminan en “itis”, ya sea colitis o gastritis; nuestra piel se muestra más seca, agrietada y con arrugas y nuestro cabello y uñas pierden fuerza; entre otros signos de envejecimiento que se nos hacen presentes.


Es rico en aminoácidos esenciales

Los aminoácidos son parte de la estructura de las proteínas, y nuestro cuerpo por sí mismo no es capaz de generarlos. Por eso, una alimentación equilibrada o el consumo de suplementos naturales es muy beneficioso para ayudar a nuestro cuerpo a asimilarlos.

En el caso del caldo de huesos, esa especie de gelatina que se forma tras hervir las partes del animal, tiene la capacidad de absorber agua, y por lo tanto, mantener hidratado nuestro tracto digestivo, ayudando a evitar irritaciones.


Contiene glutamina

La glutamina, entre sus beneficios, ayuda a reparar el tracto intestinal, mejorando sus paredes y evitando todas aquellas enfermedades relacionadas con el colon. Además, al reparar los tejidos que conforman a nuestro intestino, ayuda a absorber mejor los nutrientes de los alimentos que ingerimos, que por más que sean saludables, con un intestino enfermo no somos capaces de aprovecharlos.


Su gran aporte de colágeno mejora la salud de la piel

El colágeno presente en el caldo de huesos te hará lucir una piel más hidratada, más tonificada y elástica.

Recuerda que el colágeno es la proteína más abundante en nuestro cuerpo ya que toda nuestra piel cuenta con ella.

Además, el colágeno también ayuda a mantener nuestra salud capilar y de las uñas, como así

también aporta a una mejor masa muscular.





Otros beneficios del caldo de huesos

  • Es muy bueno para las articulaciones.

  • Mejora las paredes de nuestras arterias ayudando al buen funcionamiento de nuestro corazón.

  • Es rico en magnesio, calcio, zinc y glucosamina.

  • Tiene todos los nutrientes que nuestros huesos necesitan para mantenernos saludables.

  • Reduce la inflamación, la base de la mayoría de las enfermedades crónicas modernas.

  • Ayuda a tu salud metabólica y te aporta importantes nutrientes que te hacen sentir saciedad.

  • Contrarresta la ansiedad, el insomnio y la angustia.

Cómo consumir caldo de huesos

Si no haces ayuno intermitente, no necesitas desayunar caldo de huesos, sino que directamente puedes utilizarlo como una pequeña entrada previa a la comida principal, esto te ayudará a digerir mejor los alimentos y te ayudará a sentirte saciado con menos comida.

Y si no eres un aficionado a la cocina no te preocupes, ni siquiera es necesario que prepares tú mismo el caldo de huesos, ya que como ya sabrás requiere de algunas horas de cocción y dedicación.

Puedes conseguir el caldo de huesos en polvo, y lo único a lo que debes prestarle atención al prepararlo para garantizar que esté aportándote importantes cantidades de colágeno es que al refrigerarlo gane consistencia y una textura gelatinosa.

Si te interesó este artículo y quieres saber más, te dejamos este post donde te contamos todo: caldo de huesos.


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